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Friday, July 22, 2005 o.o
CAPÍTULO 29

(Para escuchar este capítulo pincha aquí).


Nuestros amigos fueron a un Alcampo que tenían cerca de casa, y por el camino iban charlando.

- Bueno, os voy a contar por qué me encerraron.

- Somos todo oídos... excepto Mojón, claro, que es todo mierda - dijo Shad haciendo reir a todos menos al propio Mojón.

- Pues bueno... ¡Bueno! Mejor os voy a contar cuando me eché un amigo imaginario. Se llamaba Normando, era un tipo salao. No era muy guapo, ¡pero olía bien!

Una voz gritando interurmpió su interesante relato:

- ¡Alto todo el mundo! ¡Que nadie se mueva!

Estaban atracando en el Alcampo, a punta de pistola. Al parecer eran dos hombres vestidos de negro, pero en realidad era un hombre vestido de negro y una mujer desnuda pintada de negro.

D'oh y sus amigos se escondieron en un rincón, junto al caballo y al crack.

- ¡Como se mueva alguno, le meto cada una de estas balas en el cogote!

Lo gracioso es que sólo estaba el dependiente en esa tienda.

Los ladrones registraron el establecimiento en busca de mas gente, hasta que encontraron a los protagonistas de nuestra historia.

- ¡Coooooooooño D'oh! ¿Qué haces tú por aquí?

- Te... ¿Te conozco?

- ¡Sí hombre! Me quitaré la máscara...

- ¡Carlosman! ¡Rubidia! Me tendría que haber dado cuenta en cuanto te he visto los calzoncillos por encima del pantalón. Ahora veo que eso que le cuelga de la entrepierna a Rubidia no es ningun tipo de cuerda.

- Vamonos de aquí D'oh, tenemos que hablar. Estamos muy mal de dinero, nos hemos dado a la delincuencia, necesitamos vuestra ayuda...

- Muy bien muy bien, compremos algo de mostaza para Moncho y vayamos pa mi casa.

- ¡Anda! ¡Cómo mola! - dijo Carlosman acariciando a Moncho mientras este ronroneaba - ¿Quién es vuestro nuevo amiguito?

- No preguntes, te lo recimiendo... Y no le toques mucho por Diox.

Compraron diecisiete botes de mostaza, y de camino a casa de D'oh, Moncho se los comió en un santiamén.

- Bueno, iros sentando mientras preparo algo de beber - dijo D'oh al llegar a casa.

Pasado un minuto, D'oh salió de la cocina con un vaso de cocacola en la mano y se sentó en el sillón con los demás.

- ¿Pero no ibas a prepararnos algo de beber?

- No. Dije que iba a preparar algo de beber, no que fuera para vosotros - contestó D'oh dándo un sorbito a su refresco.

- Hijo de puta agarrao.

- Te he oído.

- Ok.

- Bueno va, cuéntanos por qué os habéis puesto a robar en el Alcampo.

- Pues veréis, cuando os fuisteis, Rubidia y yo nos casamos.

- ¿¿Ah sí?? - preguntó Huh.

- Pues sí.

- Entonces... ¿Puedo llamarte abuelo?

- ¡Claro!

- ...Gracias - dijo Huh con una gran sonrisa y lágrimas en los ojos.

- Bueno, como iba diciendo, nos casamos, y de luna de miel hicimos un crucero por todo el mundo sin reparar en gastos, y claro, cuando volvimos al castillo lo estaban embargando...

- Joder pues que putada tío, ojalá os pudiéramos ayudar, pero cuando nosotros volvimos aquí, había desaparecido misteriosamente todo el dinero que nos quedaba del robo al Caja Madrid - dijo D'oh con una mano en la barbilla haciéndose el intelectual.

- Joder, pues si estais en las mismas, ¡habrá que hacer algo!

Se pusieron todos a pensar en algo que hacer, excepto Moncho claro, que se puso a defecar en su caja de arena tan tranquilamente.

De tanto pensar y pensar, Huh se quedó dormido en el sofá, y D'oh dijo:

- Ey, ¿le hacemos el juego del orinal?

- ¿Qué juego es ese?

- Joder, ¿no habéis oído hablar del famoso juego del orinal?

- Pues la verdad es que me suena... ¿en qué consiste?

- Pues le metemos la mano en un orinal lleno de agua fría y le meamos encima.

- Eh... me parece que eso no era así...

- Que sí hombre que sí. ¡Vamos a hacerlo! ¡Vamos a hacerlo!

D'oh salió corriendo en busca del orinal, pero el sonido del timbre le interrumpió.

Abrió la puerta, y vio a un vejestorio trajeado y con un ramo de flores en la mano que decía:

- Mi nombre es Benson Señora. Tengo entendido que Rubidia está aquí. ¿Puedo hablar con ella? Vengo a reconquistarla.

- Claro, claro... Rubidia, preguntan por tí.

Rubidia se acercó a la puerta, se quedó blanca y exclamó:

- ¡¡Benson!! ¡Eres tú!

- ¿Le conoces? - preguntó D'oh.

- ¡Claro! Es mi ex.


Capítulo puesto a las 01:23 pm por

 

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