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Friday, August 05, 2005 o.o
CAPÍTULO 40

(Para escuchar este capítulo pincha aquí).


Ring ring... ring ring...

- ¡Huh! ¡Deja de imitar el ruido del teléfono!

- ¡Y tú deja de negar tus bajos arenosos!

- Le mato... le mato... - dijo D'oh murmurando.

- Bueno, ¿qué tenéis pensao?

- Yo saldré esta noche.

- ¡No! ¡Debemos mantenernos unidos!

- Le mato... le mato... - dijo D'oh murmurando.

- Vale - dijo Mojón mientras cogía el teléfono, que sí estaba sonando en ese momento...

- ¿Diga? Sí, sí, sí, sí, estupendo, yes, yes, yes, if you wanna be my lover... yesterday... suddenly, ok, maybe, rock dj!... Aham... we're living in yellow submarine... ok.

Todos los demás se quedaron asombrados, y Mojón dijo:

- Nah, que nos llaman del Pentágono. Unos asuntillos. Nos esperan en Plaza Castilla.

- Ah, ok

- Le mato... le mato... - dijo D'oh murmurando.

- Let's Huh!

Salieron de allí con el macuto hecho. A ver si con los americanos se libraban de Pumuo y sus dos secuaces...

Llegaron a Plaza Castilla y vieron a una mujer granuda con los dientes de caballo y sacándose un moco, que más que un moco parecía una toalla de playa verde.

- Pero Huh, ¡esa es tu prima!

- Sí, es que si os lo decía seguro que no me hubiérais acompañado a verla.

- Le mato... le mato... - dijo D'oh murmurando.

Mojón se acercó a la prima de Huh y la dijo:

- Hola, los aleGRANOS de verte.

Todos rieron y se fueron pal aeropuerto dejando a la prima de Huh en unos contenedores cercanos.

Llegaron al aeropuerto, facturaron, se equivocaron de vuelo, volvieron y cogieron el avión correcto.

En el avión todo fue como siempre: azafatas feas, vomitonas... etc...

- Le mato... le mato... - dijo D'oh murmurando.

- ¡¡Welcome to the United States of America!!

- ¡Quita coño! - dijo Shad mientras le pegaba una gran patada a Bush.

- ¡Pero Shad! - le reprimió D'oh.

- Lo siento, no le había visto...

- No, si digo que le remates.

Después de este encuentro jovial fueron al Pentágono, donde se encontraron al ministro de defensa Nocomoun Colín.

- ¡Gracias, por favor, hola! - dijo el ministro.

- Sí, bonito sí, toma un caramelo - dijo D'oh mientras abofeteaba amistosamente a Nocomoun.

Llegaron a una gran sala donde pudieron tomar asiento. La sala estaba llena de banderas. Podían distinguir la de Cuba tachada, la de Irak también tachada, y algunas más, pero no razonaron y no preguntaron por qué.

Nocomoun empezó a hablarles, pero nadie le hacía ni puto caso.

- Oye D'oh, ¿sabes una cosa?

- Dime Huh...

- Pues es que tengo un problema...

- Te escucho.

- Mira, el problema es con mi sudor. Cuando la solución salina que generan las glándulas ecrinas aflora en mi sobaco, aún no tiene olor, pero el hedor se produce con los deshechos del billón de bacterias que viven bajo mi axila tras alimentarse de los nutrientes que compone mi sudor...

- ¡¡¡PERO HIJO DE PUTA, NO ME CUENTES ESAS COSAS, MAMON, OJALÁ TE FOLLE UN NEGRO Y NO TE PAGUE!!!

- Menos mal que traje vaginesil en la maleta...

- Le mato... le mato... - dijo D'oh murmurando.

- Y bien caballeros, ¿alguna pregunta? - concluyó Nocomoun.

- ¡¿Qué?! - gritaron todos al unísono.

- Que si tienen alguna pregunta.

- Sí, yo tengo una - dijo Huh.

- Dígame.

- ¿Usted no nada nada?

- No, esque no traje traje.

- Ok.

- Bien, pues si no hay más preguntas, ya saben, ustedes se sitúan en Descentrao Park, nosotros escondemos un equipo especial entre los árboles, ustedes crean incongruencias, Pumuo se aparece, nosotros salimos y le metemos plomo por todo el cuerpo.

- Si te refieres a meterle una barra por el culo, no te lo recomiendo, porque es tan maricón que eso le molaría - dijo Mojón.

- Me refiero a dispararle mucho, mierda inepta.

- Ok.

Nuestros amigos iban caminando hacia Descentrao Park, con helicópteros y tanques cubriéndoles y mientras, Huh le comentó a D'oh:

- El otro día estuve viendo documentales de la 2.

- ¿Y aprendiste algo?

- Sí.

- ¿El qué?

- Que el sudor de los hipopótamos es rosa.

- Eso ya lo sabía, ¿algo más?

- Sí, que las cerdas tienen catorce mamas.

- Anda mira, eso no lo sabía yo oyes.

- ¿Conclusión?

- Para distinguir un hipopótamo de una cerda, o le haces sudar o le das la vuelta.

- Exacto.

- ¿Estás de acuerdo?

- Sí.

- Hay que ver qué bien nos entendemos eh.

- Sí, da gusto.

Se situaron junto a un estanque, y Shad se dispuso a crear una gran incongruencia. Dijo:

- ¡¡Llevo ropa interior de chica!!

No pasó nada...

- Oh, hijo de puta, ¿llevas ropa interior de tía? - dijo D'oh.

- Ehh... no...

- ¡Yo sí! - dijo Huh haciendo un inciso.

- En fin, diré yo algo... - D'oh se acaricia el mentón pensativo.

Entonces Paula dijo:

- Estos pantalones me hacen un culito pequeñito y respingon, no me digáis que no dan ganas de darle un mordisquito.

Eso no era una incongruencia, era una catástrofe. En Descentrao Park se abrieron docenas de agujeros temporales. De todos ellos salieron un Pumuo, un Chinomierda y un Trident.

- La mato... la mato... - dijo D'oh murmurando.

Descentrao Park se llenó de aquellos clones, mientras el Pumuo original reía a carcajadas en el centro del estanque, montado en una barquita muy cuca con florecillas y lacitos de color de rosa.

Las fuerzas especiales del ejército empezaron a disparar contra todos, mientras nuestros amigos fueron corriendo a refugiarse en una cabaña.

El ejercito tenía armas de fuego y tanques, y los clones tenían armas láser del futuro.

En la cabaña, Huh y Rufo hicieron varias posturas del kamasutra, y los demás se daban cabezazos contra las paredes.

Frente a la cabaña había un agujero temporal. Shad vió ahí su oportunidad de librarse de Paula. Pensó: "No aguanto más, esto es un sinvivir. Todas las noches tengo que chuparle el coño a esta puta. Y es el coño mas maloliente que he visto nunca, sin olvidar que es enorme y muchas veces casi me succiona. Y si nombro lo de su problema con los pedos vaginales ya, apaga y vámonos."

Entonces se levantó, abrió la puerta de la cabaña y empujó a Paula hacia el agujero temporal mientras esta gritaba:

- ¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!

Todos observaron atónitos la escena.

- Tío, ¡lo has conseguido! ¡Nos has librado de esta puta garrula acoplada.

Shad sonríe victorioso, cierra la puerta, y se sienta junto a los demás. Huh y Rufo estaban haciendo un 69 y no se enteraban de nada.

Paula viajó durante unos minutos a través de un agujero de gusano en el espacio.

Después de un rato, apareció en campo abierto, y por la desesperación de la traición de su amado, se rasgó las vestiduras.

Estaba como loca, fuera de sí, empezó a moverse en círculos apoyando los brazos en el suelo, como un puto gorila. Emitía unos rugidos desgarradores.

Entonces un grupo de cavernícolas llegó a donde estaba ella. ¡El agujero temporal la había transportado millones de años atrás!

Los cavernícolas se acercaron a Paula, emitiendo unos rugidos indescriptibles. Paula se sorprendió al ver que entendía aquellos rugidos, y que podía comunicarse perfectamente con ellos.

Los cavernícolas la aceptaron en su tribu, y Paula fue feliz para siempre cazando mamuts a manotazos.

- Parece que ya ha pasado todo... no se oye nada - dijo D'oh.

- Bien, salgamos.

Nuestros amigos salieron de la cabaña y vieron que ya no había agujeros temporales.

- Bueno, al menos esto está zanjado.

Andaron unos pasos y vieron el parque plagado de cadáveres. Los cadáveres eran de el ejército, de los clones y de civiles.

- Coño, se han cargao a todos...

Y así era. Absolutamente todos los habitantes de Estados Unidos habían muerto. Eso era una buenísima noticia pero, ¿cómo volverían ahora a casa? ¡¡Ja!! ¡¡Chúpate esa!!


Capítulo puesto a las 02:51 am por

 

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